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Imperio Secreto

Imperio Secreto

Imperio Secreto es el último megaevento Marvel, recién terminado de publicar en España por Panini. A continuación hacemos un breve repaso a la misma, intentando no revelar mucho de la trama (o al menos, no más de lo necesario).

Hail Hydra

Preludios: El Capi, en manos de Hydra

Pues si. Bastante ojipláticos se quedaron los lectores de la serie regular de El Capitán América cuando justo después de su relanzamiento, en el primer número escrito por Nick Spencer, Steve Rogers soltara la frase que acabáis de leer. Hail Hydra. ¿Qué demonios significaba eso?

En el mundo actual, en el que la inmediatez prima sobre la reflexión, las opiniones (negativas) no se hicieron esperar. La red pronto se llenó de memes, de comentarios poco amistosos hacia el guionista y, en general, de reacciones incendiarias (algunos llegaron a quemar sus comics). ¿Para que esperar a que Spencer acabara la historia y juzgarla entonces, si podía ser lapidado desde ya? Convertir a un héroe como Capitán América, el adalid de la virtud, en el líder del grupo de villanos ideológicamente más opuesto a sus principios puede resultar extraño para algunos. Incluso blasfemo. Pero los héroes son humanos, y los humanos no son infalibles. Si nos fijamos en referentes literarios, como por ejemplo el ciclo artúrico, nos encontramos al menos con un par de ejemplos. Arturo sucumbe bajo el embrujo de Morgana, y Lancelot… Bueno, ya sabemos que Lancelot tenía debilidad por la ginebra.

En definitiva, la premisa de la que parte Imperio Secreto es, cuanto menos, interesante. La pregunta que algunos os formularéis ahora es: ¿necesito leer antes Capitán América para poder entender plenamente Imperio Secreto? La respuesta es no. Pero también es verdad que si no lo hacéis os perdéis una muy buena historia. Así que vosotros mismos.

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El meollo de Imperio Secreto

Un Cubo Cósmico no es un Cubo de Rubick, así que jugar con él nunca sale gratis. En el caso de Capitán América, acaba convertido en un agente durmiente de Hydra. Y cuando tiene la ocasión de dar el golpe de gracia, lo hace sin pestañear. Primero, aisla a los más poderosos fuera de La Tierra, emparedados entre una incesante oleada de ataques de la flota chitauri y un megaescudo protector que les impide volver. Segundo, bloquea a otros tantos superhéroes en Nueva York, envueltos en una cúpula de pura Fuerza Oscura. Tercero, se hace con el poder de Shield y, en consecuencia, de los USA. Sólo quedan unos cuantos rebeldes, a los que no dudará en someter o aniquilar si es preciso.

Una nación unida y sometida a Hydra. Unos héroes perseguidos y aislados, que deberán buscar la manera de escapar y unir fuerzas para derrotar al nuevo Líder Supremo, que no es otro que El Capi. Básicamente, Imperio Secreto intenta reparar lo que Civil War II separó. A lo largo de los once números del eje principal de la saga, encontraremos de todo un poco. Evidentemente, muchas peleas épicas (al fin y al cabo, no deja de ser un comic de superhéroes y es lo que el público pide). Pero también muchas sorpresas, en forma de reapariciones inesperadas, traiciones en ambos bandos  y alguna que otra muerte (si es que en el Universo Marvel existe esa palabra como tal).

Como en todo megaevento, aparte del hilo principal, los ecos del mismo se ven reflejados en el resto de series. Incluso cuenta con una serie paralela, Imperio Secreto: Un Mundo Feliz. Y aquí volveréis a preguntar: ¿es absolutamente necesario leer todas esas historias para entender el meollo de Imperio Secreto? La respuesta, afortunadamente, vuelve a ser no.

Conclusiones

Imperio Secreto es una saga entretenida e interesante. Desde el punto de vista gráfico, se trata de una obra coral. A diferencia de otros eventos, que corren a cargo de un único dibujante, aquí son un buen puñado de artistas los que participan. Y, según mi opinión, el resultado es altamente positivo. Teniendo en cuenta los tempos de producción americanos, apostar por un único dibujante era demasiado arriesgado. Una tarea demasiado titánica que hubiera dados naturales señales de desgaste a medida que avanzara la historia. Además, así hemos podido disfrutar de diferentes estilos y de grandes artistas como Leinil Francis Yu, Rod Reis o Daniel Acuña.

Y en cuanto al guión, Nick Spencer cumple con creces la tarea encomendada. No sólo culmina con la historia que ha estado cociendo a fuego lento en la serie del Capitán América, sino que sale airoso del embrollo y nos da una historia épica, entretenida y densa. Y con mensaje. Porque aparte de la pirotecnia y la parafernalia propia de toda historia de superhéroes, Imperio Secreto tiene un mensaje subyacente, aunque pase por él (aparentemente) de puntillas. Presenta lo rápidamente que cualquier sistema puede caer en el fascismo más absoluto (valga la redundancia), y como la sociedad puede aceptarlo sin apenas rechistar, simplemente porque es más fácil doblegarse y seguir a la mayoría que rebelarse o denunciar lo que es claramente injusto. Sin duda, un tema sobre el que reflexionar. Y ahora, si no lo habéis hecho, os toca a vosotros leer y disfrutar de Imperio Secreto.

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¿Quién es Ramón Esono Ebalé?

Ramón Esono

«El mayor error lo comete quien no hace nada

porque sólo podría hacer un poco»

– Edmund Burke

Ramón Esono Ebalé es dibujante de tebeos. Para ser más precisos, especialista en humor gráfico y satírico. Si esta profesión ya no es nada fácil en los (aparentemente) países libres y democráticos, en el caso de Ramón Esono Ebalé, guineano de origen, supone un auténtico riesgo.

Guinea Ecuatorial es un pequeño país del África Subsahariana, el tercero en producción de petróleo de la zona, que destaca por ser uno de los más ricos del continente (su renta per capita anual teórica es de 32.026 US$ según un informe elaborado por las Naciones Unidas en 2013). Sin embargo, está riqueza se ve reflejada en su sociedad de forma inversamente proporcional, tanto a nivel de derechos económicos, como sociales y humanos.

Ramón Esono Ebalé, con su sentido crítico y sus lápices como única herramienta, decidió dar un pequeño paso. Y sus sátiras y su arte, que ponían en evidencia el mal gobierno de su país, le costaron el exilio. En 2014 da un paso más y dibuja, bajo los guiones de Chino y Tenso Tenso, la novela gráfica La pesadilla de Obi, en la que se retratan y denuncian, en clave de sátira, los abusos de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, actual presidente vitalicio de Guinea Ecuatorial. Parte de la edición se distribuyó, evidentemente de forma clandestina, en su país. Y al año siguiente se realizó una edición digital, a la que podéis acceder en este enlace.

Evidentemente, esta obra no causo precisamente una oleada de simpatía en ámbitos gubernamentales. Algo natural, pues un estado totalitario y dictatorial, aparte de libertades, carece también de sentido del humor. Así que cuando el artista viajó hasta Guinea Ecuatorial para renovar su pasaporte, después de que la Embajada en Madrid le comunicara que allí no podía llevar a cabo este trámite y le expidiera un salvoconducto para viajar hasta Malabo, Esono se temió lo peor.

Y lo peor aconteció el pasado 16 de septiembre, cuando fue detenido, conducido hasta la Comisaría Central de Malabo e interrogado por la división Antiterrorista y de Actividades Peligrosas. Tres días más tarde fue llevado ante el juez, que le acusó de falsificación y blanqueo de dinero, y ordeno su inmediato encarcelamiento, sin posibilidad de fijar fianza, en la prisión de Black Beach, catalogada como una de los cinco peores cárceles del mundo.

Si has llegado hasta aquí, como lector de tebeos te preguntarás que demonios tiene que ver todo esto contigo. Y posiblemente tengas parte de razón, ya que los tebeos son, principalmente, una fuente de diversión y de evasión, como lo puede ser el cine, la televisión o el teatro. Pero también pueden ser algo más, y así lo entiende Esono y otros muchos artistas a lo largo y ancho del planeta. Pueden servir para que reflexionemos y fijemos la atención, aunque sólo sea un instante, en todos esos pequeños (y no tan pequeños) países en los que se cometen grandes barbaridades. Y para demostrar que, aunque en muchas ocasiones el precio a pagar pueda ser demasiado alto, la pluma seguirá siendo más poderosa que la espada.

«Lo único que necesita el mal para triunfar

es que los hombres buenos no hagan nada»

-Edmund Burke

P.S.: Este artículo ha sido elaborado principalmente gracias a la información proporcionada por Tebeosfera, la APIM (Asociación Profesional de Ilustradores de Madrid), Human Rights Watch y Amnistía Internacional. Y gracias mil a Jordi Manzanares y Miquel Montlló, a través de los cuales me llegó en primera instancia el caso de Ramón Esono Ebalé.